Lectura continuada durante el mes de Enero 2009
2 Epístola a los Corintios 6,1-2
Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios.
Pues dice él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación.
Jueves 1
2 Epístola a los Corintios 6,3-8a
A nadie damos ocasión alguna de tropiezo, para que no se haga mofa del ministerio, antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios: con mucha constancia en tribulaciones, necesidades, angustias; en azotes, cárceles, sediciones; en fatigas, desvelos, ayunos; en pureza, ciencia, paciencia, bondad; en el Espíritu Santo, en caridad sincera, en la palabra de verdad, en el poder de Dios; mediante las armas de la justicia: las de la derecha y las de la izquierda; en gloria e ignominia, en calumnia y en buena fama;
Viernes 2
2 Epístola a los Corintios 6,8b-13
tenidos por impostores, siendo veraces;
como desconocidos, aunque bien conocidos; como quienes están a la muerte, pero vivos; como castigados, aunque no condenados a muerte; como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos.
Corintios!, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par.
No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros.
Correspondednos; os hablo como a hijos; abríos también vosotros.
Sábado 3
2 Epístola a los Corintios 6,14-18
No unciros en yugo desigual con los infieles! Pues qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? Qué unión entre la luz y las tinieblas?
Qué armonía entre Cristo y Beliar? Qué participación entre el fiel y el infiel?
Qué conformidad entre el santuario de Dios y el de los ídolos? Porque nosotros somos santuario de Dios vivo, como dijo Dios: Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Por tanto, salid de entre ellos y apartaos, dice el Señor. No toquéis cosa impura, y yo os acogeré.
Yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.
Domingo 4
2 Epístola a los Corintios 7,1-4
Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.
Dadnos lugar en vuestros corazones. A nadie hemos ofendido; a nadie hemos arruinado; a nadie hemos explotado.
No os digo esto con ánimo de condenaros. Pues acabo de deciros que en vida y muerte estáis unidos en mi corazón.
Tengo plena confianza en hablaros; estoy muy orgulloso de vosotros. Estoy lleno de consuelo y sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.
Lunes 5
2 Epístola a los Corintios 7,5-7
Efectivamente, en llegando a Macedonia, no tuvo sosiego nuestra carne, sino, toda suerte de tribulaciones: por fuera, luchas; por dentro, temores.
Pero el Dios que consuela a los humillados, nos consoló con la llegada de Tito, y no sólo con su llegada, sino también con el consuelo que le habíais proporcionado, comunicándonos vuestra añoranza, vuestro pesar, vuestro celo por mí hasta el punto de colmarme de alegría.
Martes 6
2 Epístola a los Corintios 7,8-13a
Porque si os entristecí con mi carta, no me pesa. Y si me pesó - pues veo que aquella carta os entristeció, aunque no fuera más que por un momento - ahora me alegro. No por haberos entristecido, sino porque aquella tristeza os movió a arrepentimiento. Pues os entristecisteis según Dios, de manera que de nuestra parte no habéis sufrido perjuicio alguno.
En efecto, la tristeza según Dios produce firme arrepentimiento para la salvación; mas la tristeza del mundo produce la muerte.
Mirad qué ha producido entre vosotros esa tristeza según Dios: qué interés y qué disculpas, qué enojo, qué temor, qué añoranza, qué celo, qué castigo! En todo habéis mostrado que erais inocentes en este asunto.
Así pues, si os escribí no fue a causa del que injurió, ni del que recibió la injuria. Fue para que se pusiera de manifiesto entre vosotros ante Dios vuestro interés por nosotros.
Eso es lo que nos ha consolado. Y mucho más que por este consuelo, nos hemos alegrado por el gozo de Tito, cuyo espíritu fue tranquilizado por todos vosotros.
Miércoles 7
2 Epístola a los Corintios 7,13b-16
Y si en algo me he gloriado de vosotros ante él, no he quedado avergonzado. Antes bien, así como os hemos dicho siempre la verdad, así también el motivo de nuestra gloria ante Tito ha resultado verdadero.
Y su corazón se inclina todavía más hacia vosotros al recordar la obediencia de todos vosotros y cómo le acogisteis con temor y temblor.
Me alegro de poder confiar totalmente en vosotros.
Jueves 8
2 Epístola a los Corintios 8,1-6
Os damos a conocer, hermanos, la gracia que Dios ha otorgado a las Iglesias de Macedonia.
Pues, aunque probados por muchas tribulaciones, su rebosante alegría y su extrema pobreza han desbordado en tesoros de generosidad.
Porque atestiguo que según sus posibilidades, y aun sobre sus posibilidades, espontáneamente nos pedían con mucha insistencia la gracia de participar en el servicio en bien de los santos.
Y superando nuestras esperanzas, se entregaron a sí mismos, primero al Señor, y luego a nosotros, por voluntad de Dios, de forma que rogamos a Tito llevara a buen término entre vosotros esta generosidad, tal como la había comenzado.
Viernes 9
2 Epístola a los Corintios 8,7-9
Y del mismo modo que sobresalís en todo: en fe, en palabra, en ciencia, en todo interés y en la caridad que os hemos comunicado, sobresalid también en esta generosidad.
No es una orden; sólo quiero, mediante el interés por los demás, probar la sinceridad de vuestra caridad.
Pues conocéis la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza.
Sábado 10
2 Epístola a los Corintios 8,10-15
Os doy un consejo sobre el particular: que es lo que os conviene a vosotros, ya que desde el año pasado habéis sido los primeros no sólo en hacer la colecta, sino también en tomar la iniciativa.
Ahora llevadla también a cabo, de forma que a vuestra prontitud en la iniciativa corresponda la realización conforme a vuestras posibilidades.
Pues si hay prontitud de voluntad es bien acogida con lo que se tenga, y no importa si nada se tiene.
No que paséis apuros para que otros tengan abundancia, sino con igualdad.
Al presente, vuestra abundancia remedia su necesidad, para que la abundancia de ellos pueda remediar también vuestra necesidad y reine la igualdad, como dice la Escritura: El que mucho recogió, no tuvo de más; y el que poco, no tuvo de menos.
Domingo 11
2 Epístola a los Corintios 8,16-24
Gracias sean dadas a Dios, que pone en el corazón de Tito el mismo interés por vosotros!, pues aceptó mi ruego y, más solícito que nunca, por propia iniciativa fue donde vosotros.
Con él enviamos al hermano, cuyo renombre a causa del Evangelio se ha extendido por todas las Iglesias.
Y no sólo eso, sino que fue designado por elección de todas las Iglesias como compañero nuestro de viaje en esta generosidad, en que servimos nosotros para la gloria del mismo Señor, por iniciativa nuestra.
Así evitaremos todo motivo de reproche por esta abundante suma que administramos; pues procuramos el bien no sólo ante el Señor sino también ante los hombres.
Con ellos os enviamos también al hermano nuestro, cuya solicitud tenemos ya comprobada muchas veces y de muchas maneras; solicitud aún mayor ahora por la gran confianza que tiene en vosotros.
En cuanto a Tito, es compañero y colaborador mío cerca de vosotros; en cuanto a los demás hermanos, son los delegados de las Iglesias: la gloria de Cristo.
Mostrad, pues, ante la faz de las Iglesias, vuestra caridad y la razón de nuestro orgullo respecto de vosotros.
Lunes 12
2 Epístola a los Corintios 9,1-5
En cuanto a este servicio en favor de los santos, me es superfluo escribiros.
Conozco, en efecto, vuestra prontitud de ánimo, de la que me glorío ante los macedonios diciéndoles que Acaya está preparada desde el año pasado. Y vuestro celo ha estimulado a muchísimos.
No obstante, os envío a los hermanos para que nuestro motivo de gloria respecto de vosotros no se desvanezca en este particular y estéis preparados como os decía.
No sea que vayan los macedonios conmigo y os encuentren sin prepararos, y nuestra gran confianza se torne en confusión nuestra, por no decir vuestra.
Por tanto, he creído necesario rogar a los hermanos que vayan antes donde vosotros y preparen de antemano vuestros ya anunciados generosos dones, a fin de que sean preparados como dones generosos y no como una tacañería.
Martes 13
2 Epístola a los Corintios 9,6-9
Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará también en abundancia.
Cada cual dé según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, pues: Dios ama al que da con alegría.
Y poderoso es Dios para colmaros de toda gracia a fin de que teniendo, siempre y en todo, todo lo necesario, tengáis aún sobrante para toda obra buena.
Como está escrito: Repartió a manos llenas; dio a los pobres; su justicia permanece eternamente.
Miércoles 14
2 Epístola a los Corintios 9,10-15
Aquel que provee de simiente al sembrador y de pan para su alimento, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia.
Sois ricos en todo para toda largueza, la cual provocará por nuestro medio acciones de gracias a Dios.
Porque el servicio de esta ofrenda no sólo provee a las necesidades de los santos, sino que redunda también en abundantes acciones de gracias a Dios.
Experimentando este servicio, glorifican a Dios por vuestra obediencia en la profesión del Evangelio de Cristo y por la generosidad de vuestra comunión con ellos y con todos.
Y con su oración por vosotros, manifiestan su gran afecto hacia vosotros a causa de la gracia sobreabundante que en vosotros ha derramado Dios.
Gracias sean dadas a Dios por su don inefable!
Jueves 15
2 Epístola a los Corintios 10,1-6
Soy yo, Pablo en persona, quien os suplica por la mansedumbre y la benignidad de Cristo, yo tan humilde cara a cara entre vosotros, y tan atrevido con vosotros desde lejos.
Os ruego que no tenga que mostrarme atrevido en presencia vuestra, con esa audacia con que pienso atreverme contra algunos que consideran procedemos según la carne.
Pues aunque vivimos en la carne no combatimos según la carne.
No!, las armas de nuestro combate no son carnales, antes bien, para la causa de Dios, son capaces de arrasar fortalezas. Deshacemos sofismas y toda altanería que se subleva contra el conocimiento de Dios y reducimos a cautiverio todo entendimiento para obediencia de Cristo.
Y estamos dispuestos a castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea perfecta.
Viernes 16
2 Epístola a los Corintios 10,7-12
Mirad cara a cara! Si alguien cree ser de Cristo, considere una vez más dentro de sí mismo esto: si él es de Cristo, también lo somos nosotros.
Y aun cuando me gloriara excediéndome algo, respecto de ese poder nuestro que el Señor nos dio para edificación vuestra y no para ruina, no me avergonzaría.
Pues no quiero aparecer como que os atemorizo con mis cartas.
Porque se dice que las cartas son severas y fuertes, mientras que la presencia del cuerpo es pobre y la palabra despreciable.
Piense ese tal que lo que somos a distancia y de palabra por carta, lo seremos también de cerca y de obra.
Ciertamente no osamos igualarnos ni compararnos a algunos que se recomiendan a sí mismos. Midiéndose a sí mismos según su opinión y comparándose consigo mismos, obran sin sentido.
Sábado 17
2 Epístola a los Corintios 10,13-18
Nosotros, en cambio, no nos gloriaremos desmesuradamente; antes bien, nos mediremos a nosotros mismos por la norma que Dios mismo nos ha asignado como medida al hacernos llegar también hasta vosotros.
Porque no traspasamos los límites debidos, como sería si no hubiéramos llegado hasta vosotros; hasta vosotros hemos llegado con el Evangelio de Cristo.
No nos gloriamos desmesuradamente a costa de los trabajos de los demás; sino que esperamos, mediante el progreso de vuestra fe, engrandecernos cada vez más en vosotros conforme a nuestra norma, extendiendo el Evangelio más allá de vosotros en lugar de gloriarnos en territorio ajeno por trabajos ya realizados.
El que se gloríe, gloríese en el Señor.
Que no es hombre de probada virtud el que a sí mismo se recomienda, sino aquel a quien el Señor recomienda.
Domingo 18
2 Epístola a los Corintios 11,1-6
Ojalá pudierais soportar un poco mi necedad! Sí que me la soportáis!
Celoso estoy de vosotros con celos de Dios. Pues os tengo desposados con un solo esposo para presentaros cual casta virgen a Cristo.
Pero temo que, al igual que la serpiente engañó a Eva con su astucia, se perviertan vuestras mentes apartándose de la sinceridad con Cristo.
Pues, cualquiera que se presenta predicando otro Jesús del que os prediqué, y os proponga recibir un Espíritu diferente del que recibisteis, y un Evangelio diferente del que abrazasteis lo toleráis tan bien!
Sin embargo, no me juzgo en nada inferior a esos superapóstoles.
Pues si carezco de elocuencia, no así de ciencia; que en todo y en presencia de todos os lo hemos demostrado.
Lunes 19
2 Epístola a los Corintios 11,7-11
Acaso tendré yo culpa porque me abajé a mí mismo para ensalzaros a vosotros anunciándoos gratuitamente el Evangelio de Dios?
A otras Iglesias despojé, recibiendo de ellas con qué vivir para serviros.
Y estando entre vosotros y necesitado, no fui gravoso a nadie; fueron los hermanos llegados de Macedonia los que remediaron mi necesidad. En todo evité el seros gravoso, y lo seguiré evitando.
Por la verdad de Cristo que está en mí!, que esta gloria no me será arrebatada en las regiones de Acaya.
Por qué? Porque no os amo? Dios lo sabe!
Martes 20
2 Epístola a los Corintios 11,12-15
Y lo que hago, continuaré haciéndolo para quitar todo pretexto a los que lo buscan con el fin de ser iguales a nosotros en lo que se glorían.
Porque esos tales son unos falsos apóstoles, unos trabajadores engañosos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo.
Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.
Por tanto, no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. Pero su fin será conforme a sus obras.
Miércoles 21
2 Epístola a los Corintios 11,16-21a
Digo una vez más que nadie me tome por fatuo; pero, aunque sea como fatuo, permitidme que también me gloríe yo un poco.
Lo que os voy a decir, no lo diré según el Señor, sino como en un acceso de locura, en la seguridad de tener algo de qué gloriarme.
Ya que tantos otros se glorían según la carne, también yo me voy a gloriar.
Gustosos soportáis a los fatuos, vosotros que sois sensatos!
Soportáis que os esclavicen, que os devoren, que os roben, que se engrían, que os abofeteen.
Para vergüenza vuestra lo digo; como si nos hubiéramos mostrado débiles...!
Jueves 22
2 Epístola a los Corintios 11,21b-27
En cualquier cosa en que alguien presumiere - es un locura lo que digo - también presumo yo.
Que son hebreos? También yo lo soy. Que son israelitas? También yo! Son descendencia de Abraham? También yo!
Ministros de Cristo? - Digo una locura! - Yo más que ellos! Más en trabajos; más en cárceles; muchísimo más en azotes; en peligros de muerte, muchas veces.
Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno.
Tres veces fui azotado con varas; una vez apedreado; tres veces naufragué; un día y una noche pasé en el abismo.
Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos; trabajo y fatiga; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez.
Viernes 23
2 Epístola a los Corintios 11,28-33
Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las Iglesias.
Quién desfallece sin que desfallezca yo? Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?
Si hay que gloriarse, en mi flaqueza me gloriaré.
El Dios y Padre del Señor Jesús, bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.
En Damasco, el etnarca del rey Aretas tenía puesta guardia en la ciudad de los damascenos con el fin de prenderme.
Por una ventana y en una espuerta fui descolgado muro abajo. Así escapé de sus manos.
Sábado 24
2 Epístola a los Corintios 12,1-6
Que hay que gloriarse? - aunque no trae ninguna utilidad -; pues vendré a las visiones y revelaciones del Señor.
Sé de un hombre en Cristo, el cual hace catorce años - si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - fue arrebatado hasta el tercer cielo.
Y sé que este hombre - en el cuerpo o fuera del cuerpo del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe - fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar.
De ese tal me gloriaré; pero en cuanto a mí, sólo me gloriaré en mis flaquezas.
Si pretendiera gloriarme no haría el fatuo, diría la verdad. Pero me abstengo de ello. No sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que en mí ve u oye de mí.
Domingo 25
2 Epístola a los Corintios 12,7-10
Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría.
Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí.
Pero él me dijo: Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza. Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo.
Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte.
Lunes 26
2 Epístola a los Corintios 12,11-15
Vedme aquí hecho un loco! Vosotros me habéis obligado. Pues vosotros debíais recomendarme, porque en nada he sido inferior a esos superapóstoles, aunque nada soy.
Las características del apóstol se vieron cumplidas entre vosotros: paciencia perfecta en los sufrimientos y también señales, prodigios y milagros.
Pues en qué habéis sido inferiores a las demás Iglesias, excepto en no haberos sido yo gravoso? Perdonadme este agravio!
Mirad, es la tercera vez que estoy a punto de ir a vosotros, y no os seré gravoso, pues no busco vuestras cosas sino a vosotros. Efectivamente, no corresponde a los hijos atesorar para los padres, sino a los padres atesorar para los hijos.
Por mi parte, muy gustosamente gastaré y me desgastaré totalmente por vuestras almas. Amándoos más seré yo menos amado?
Martes 27
2 Epístola a los Corintios 12,16-21
Es verdad, en nada os fui gravoso; pero en mi astucia, os capturé con dolo.
Acaso os exploté por alguno de los que os envié?
Invité a Tito y mandé con él al hermano. Os ha explotado acaso Tito? No hemos obrado según el mismo espíritu? No hemos seguido las mismas huellas?
Hace tiempo, pensáis, que nos estamos justificando delante de vosotros. Delante de Dios, en Cristo, estamos hablando. Y todo esto, queridos míos, para edificación vuestra.
En efecto, temo que a mi llegada no os encuentre como yo querría; ni me encontréis como querríais: que haya discordias, envidias, iras, disputas, calumnias, murmuraciones, insolencias, desórdenes.
Temo que en mi próxima visita el Señor me humille por causa vuestra y tenga que llorar por muchos que anteriormente pecaron y no se convirtieron de sus actos de impureza, fornicación y libertinaje.
Miércoles 28
2 Epístola a los Corintios 13,1-4
Por tercera vez voy a vosotros. Por la palabra de dos o tres testigos se zanjará todo asunto.
Ya lo tengo dicho a los que anteriormente pecaron y a todos los demás, y vuelvo a decirlo de antemano ahora que estoy ausente, lo mismo que la segunda vez estando presente: Si vuelvo otra vez, obraré sin miramientos, ya que queréis una prueba de que habla en mí Cristo, el cual no es débil para con vosotros, sino poderoso entre vosotros.
Pues, ciertamente, fue crucificado en razón de su flaqueza, pero está vivo por la fuerza de Dios. Así también nosotros: somos débiles en él, pero viviremos con él por la fuerza de Dios sobre vosotros.
Jueves 29
2 Epístola a los Corintios 13,5-8
Examinaos vosotros mismos si estáis en la fe. Probaos a vosotros mismos. No reconocéis que Jesucristo está en vosotros? A no ser que os encontréis ya reprobados!
Espero que reconoceréis que nosotros no estamos reprobados.
Rogamos a Dios que no hagáis mal alguno. No para que nosotros aparezcamos probados, sino para que obréis el bien, aun cuando quedáramos nosotros reprobados.
Pues nada podemos contra la verdad, sino sólo a favor de la verdad.
Viernes 30
2 Epístola a los Corintios 13,9-13
Ciertamente, nos alegramos cuando somos nosotros débiles y vosotros fuertes. Lo que pedimos es vuestro perfeccionamiento.
Por eso os escribo esto ausente, para que, presente, no tenga que obrar con severidad conforme al poder que me otorgó el Señor para edificar y no para destruir.
Por lo demás, hermanos, alegraos; sed perfectos; animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Dios de la caridad y de la paz estará con vosotros.
Saludaos mutuamente con el beso santo. Todos los santos os saludan.
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.
Sábado 31
